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Ésta es nuestra historia...

El  Colegio "La Purísima y Santos Mártires" de Teruel abrió sus puertas por primera vez en el año 1898. La joven plantilla de Religiosas Franciscanas procedentes de Valencia puso en práctica un programa educativo basado en la oración y en el trabajo. De aquellos primeros años, la Madre Esmeralda Alcover recogió en su libro, dedicado a la historia de la Congregación, gran catidad de recuerdos positivos de la labor educativa de las "Terciarias" en Teruel.

Por aquel entonces, el colegio, contruido gracias al donativo recibido por Don Juán Comes y Vidal (obispo de Teruel), se encontraba en la actual plaza San Juan. Junto con el donativo, las hermanas encontraron a la primera alumna del colegio, una imagen de la Virgen María que Mons. Comes y Vidal regaló y que, todavía hoy, se encuentra en nuestra capilla.

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Durante la Guerra Civil el edificio sufrió graves daños; sin embargo, este no se remodeló, ya que la administración expropió todos los bienes de la plaza de San Juan para alojar allí edificios oficiales.

En 1946 se contruyó el actual edificio, sito en la plaza Goya, aunque sólo ocupaba la mitad del emplazamiento acutal.
Su apliación se hizo en los años 70, siendo directora la Madre Margarita. Esta ampliación respondía a una necesidad, la de albergar a un mayor número de residentes y estudiantes.

Las "Terciarias", como cariñosamente se las conoce en Teruel, han marcado a muchas generaciones de escolares, especialmente de aquellas en las que colegio se convirtió en su hogar durante su infancia y juventud.

 

 


 

 

Aunque en la actualidad el internado no continúa abierto, debido a la mejora de las comunicaciones y a la creación de nuevos centros rurales, la actividad del colegio sigue siendo tan intensa como la de antes.

Han pasado más de 100 años y hermanas, padres, madres y docentes siguen trabajando codo con codo para dar la mejor respuesta educativa a las necesidades e intereses del alumnado, de acuerdo con la realidad presente. Esto ha supuesto un esfuerzo conjunto por ponerse al día en todos los sentidos, tanto desde un punto de vista material como humano. Todo ello, sin olvidarnos del carisma propio de la Congregación y teniendo a la Hermana Francisca como ejemplo de vida a seguir.

 

 

P1010151ret Todos juntos...

   

                 trabajando... P1010267ret2

                                                                                                                                                         


                                                                                            

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por una sonrisa